En alerta se declararon las autoridades de seguridad y salud
en Uganda, luego de que informara que ayer uno de cinco prisioneros que
recibían tratamiento por supuestamente estar infectados con ébola,
escapó de un hospital en Kagadi.
“Si sus resultados (médicos) son positivos, será causa de
gran preocupación. Así que por ahora, resolvimos que el resto de los
prisioneros serán esposados a sus camas para evitar que también escapen”, dijo
el médico Jackson Amune, comisionado del Ministerio de Salud.
Los cinco reclusos de la prisión de Kibaale son parte de las
30 personas del hospital de Kagadi sospechosas de tener el virus de ébola. Se
ha confirmado la presencia de la enfermedad en otros dos pacientes, de acuerdo
con Médicos Sin Fronteras (MSF).
Los prisioneros atendidos han mostrados síntomas similares a
los del ébola, como vómito, diarrea y fiebre, según el médico Dan Kyanmanywa.
“Esperamos que el número de casos aumente”, adelantó. “Es
importante detener la trasmisión y reducir el número de contactos con los casos
sospechosos”.
ANTECEDENTES. Muchos pacientes dejaron el hospital de Kagadi
cuando se confirmó que había ébola, dijo el médico, mientras la clínica trata
de responder a todas las llamadas de casos sospechosos.
El brote comenzó en el distrito de Kibaale, en el oeste de
Uganda y hasta el momento se han reportado 16 muertes por esta causa.
Los fallecimientos han avivado el temor al virus
del ébola, que es altamente infeccioso y fatal. Su transmisión ocurre a través
de los fluidos corporales. Funcionarios
de salud urgieron a reportar cualquier caso sospechoso, evitar el contacto con
personas infectadas, usar guantes y máscaras, y desinfectar sábanas y
